TÁKARA LA NIÑA DE CRISTAL
Cuentan que en el País de los Lugares Blancos todo, todo, era blanco. Los hombres y las mujeres que allí vivían eran transparentes como el cristal.
Un día apareció en el cielo un arco de colores. Se quedaron tan asombrados que desde entonces, lo único que hacían era recordar aquel Arco de color que un día iluminó su país.
Miraban y miraban hacia arriba esperando que volviera y tiñera todo con sus colores. Pero el arco no llegaba. Un día en el que todos esperaban, Tákara que era una niña muy valiente decidió que iba a buscarlo.
Recorrió tierras, subió montañas, atravesó ríos helados, y llegó a un desierto blanco donde aparecían y desaparecían una inmensa cortina de colores,(Aurora Boreal).
-¿Tú sabes dónde vive el Arco de colores?-, le preguntó.
-El arco vive en el País de Iris. Para llegar allí tienes que atravesar mi cortina de luz.
Tákara, cerró los ojos y saltó sobre la cortina de luz. Allí encontró una señora junto a un cofre, que tejía los colores que de él salían.
-¿Cómo podemos conseguir que mi país se llene de colores?- preguntó.
-Tenéis que encontrar pedacitos de color, unirlos y subirlos a la Fuente de Luz.
Tákara fue a contarles a sus amigos el secreto para que todo se llenara de color aunque no estuviera el Arco Iris en el cielo.
Los habitantes del país transparente se fueron a lejanos lugares en busca de cristales de colores, papeles de caramelo, telas, pétalos de flores...
A la vuelta los cosieron, hasta tejer una red de muchos colores. Cuando terminaron, la lanzaron hacia arriba entre todos. La red subió... subió por el aire hasta llegar a la Fuente de Luz.
En ese momento rayos luminosos de miles y miles de colores inundaron el País de los Lugares Blancos .Y desde entonces el País donde vivían los hombres y mujeres transparentes se llama el País de los Colores cambiantes. Allí todos viven felices rodeados de colores que surgen por todos lados.
